SIERRA DE GATA
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A.-Características de la zona.
            La comarca de la Sierra de Gata está compuesta por 19 municipios y 20
núcleos de población. Está situada al noroeste de la provincia de Cáceres y se ha
venido caracterizando por sus difíciles accesos y la lejanía de núcleos importantes
de población. El número de habitantes de la zona es aproximadamente de unos
20.000, tendiendo a disminuir. Se dedican principalmente al cultivo del olivo, al
ganado (vacuno, caprino), pequeñas huertas para el autoconsumo, incipiente cría
de la abeja, y en Cilleros, La Moheda y Vegaviana existe parcelación de regadío.
Se trata de una zona de montaña, con un paisaje abrupto que condiciona la vida de sus pueblos y las comunicaciones entre ellos.
 
B.- Características socio-económicas.
1. Envejecimiento, estancamiento y retroceso de la población.
2. Escasez de puestos de trabajo estables.
3. Emigración temporera.
4. Poca iniciativa privada, gran número de la población depende de las
subvenciones estatales o de la comunidad autónoma.
5. Carencia de acceso a servicios culturales.
6. El turismo rural se está convirtiendo en un sector en alza, aportando
ingresos económicos y creación de puestos de trabajo.
C.- Características medioambientales.
La Sierra de Gata ocupa un rincón de más de cien mil hectáreas en el extremo
noroccidental de Extremadura, lindante con Las Hurdes, al este; Salamanca, al
norte; y Portugal, al oeste. Se trata de un conjunto de montañas graníticas y
pizarrosas de origen precámbrico que corren de noroeste a sureste alternando
alturas medias, estrechos valles y una cuenca más hundida donde se acumulan
arcillas, gravas y conglomerados erosionados. Su particular configuración, en la
que han crecido hasta veinte pueblos, le permite gozar de un clima benigno, con
una temperatura media anual de trece grados. Además, ejerce de barrera ante los
"aires de Portugal", como se conoce popularmente a los vientos húmedos del
Atlántico que traen lluvias abundantes.
Las abundantes precipitaciones nutren multitud de fuentes y manantiales que, al
juntarse, configuran arroyos y regateras que aportan sus aguas a la cuenca del
Tajo. Curiosamente, aquí surge el Malena o Malavao, el único río extremeño que
vierte a la cuenca del Duero y que discurre por Robledillo de Gata y
Descargamaría antes de pasar a Salamanca. Mas, las lluvias no sólo aportan
numerosos cauces, sino que dan vida a robles, alcornoques, encinas, castaños,
acebos, almeces, enebros, alisos, fresnos y durillos. Por su parte, la repoblación ha
poblado los montes con pino resinero y silvestre y eucalipto, mientras que los
incendios han favorecido la expansión del matorral.
Con estas condiciones, son más de doscientos los vertebrados que viven en la
sierra. Los mamíferos de mayor tamaño, aunque ocasionales, son el lobo y el lince
ibérico, siendo más frecuentes el meloncillo y la nutria. Entre las aves destaca el
buitre negro, el halcón abejero, el águila culebrera, el águila calzada, el águila real
y algunas parejas de cigüeña negra. No obstante, el verdadero enclave faunístico se
creó artificialmente, cuando, en 1954, las obras del embalse de Borbollón
formaron una pequeña isla en cuyo arbolado y construcciones abandonadas han
ido nidificando distintas especies. Primero fueron las cigüeñas blancas; pero no
tardaron en llegar ardeidas, garzas reales, garcillas bueyeras, garcetas comunes,
milanos negros y gorriones morunos. Y, en otoño e invierno, se cobijan anátidas,
grullas, cormoranes, gaviotas, espátulas, cigüeñuelas, avocetas, agujas, agachadizas...